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Veinte promociones, veinte anuarios.

Más de 800 egresados, casi tantos otros artículos publicados. Sin embargo más allá del logro cuantitativo cada uno de esos egresados tiene para nosotros, nombre y apellido, un perfil reconocible, escenas que le fueron propias, anécdotas en las que participó, características que lo hicieron y lo hacen único y le asignaron un lugar en la historia del Glaux.

Así también, cada uno de los anuarios anteriores se gestó bajo condiciones especiales. Cada artículo contiene mucho más que ideas plasmadas en el papel, expresa la creatividad, formación, impronta que aportaron directivos, docentes, alumnos y exalumnos; por eso decidimos que el Anuario Nº 20 sea un espacio para homenajearlos.
En él reunimos artículos de los diecinueve anteriores. Definir cuáles, fue una tarea más que difícil. Pretendimos conjugar distintas miradas, criterios, esperamos haberlo logrado. Así, algunos evidencian que cuestiones que hoy están en el centro de la discusión educativa y social o intentando ser incorporados al curriculum oficial, fueron abordados por nuestra institución desde hace más de dos décadas: derechos humanos, discriminación, educación sexual, integración de pueblos originarios, interdisciplinariedad, Consejo de Convivencia, pasantías laborales, emprendedorismo, ecología, articulación escuela media universidad, comunicación y medios...
Otros nos traen la cálida presencia de los que habiendo escrito no sólo artículos sino tramos muy significativos de nuestra historia institucional ya no nos acompañan físicamente.
Este año, como siempre, ha sido muy rico en producciones, proyectos, actividades interdisciplinarias, pero el espacio del anuario para mostrarlas ha cedido paso a la retrospectiva, por lo cual lo publicado es una mínima muestra de lo realizado. La publicación del primer Anuario Glaux, coincidente con el egreso de la primera promoción, representó un hito importante pues fue un medio para comunicar, compartir, llevar a otros nuestras convicciones y aportes plasmados en acciones concretas. En él, el mensaje de apertura estaba dirigido a expresar nuestro agradecimiento a todos los que nos acompañaron para lograr llegar a ese momento. Decía: A aquellos cuya influencia, como los rayos de un sol, estimula y guía los vástagos con brotes de nuestros esfuerzos. Esos brotes se multiplicaron, produjeron frondosos follajes, a la vez que se fortalecieron las raíces que los sostienen; el sentido que los hizo germinar se ha ido alimentando con cada una de las promociones que fueron egresando y con el personal docente, no docente, con los colaboradores que desde distintas áreas se sumaron a este apasionante desafío.
Por eso y según el dicho, como sólo un exceso es recomendable en esta vida: el exceso de gratitud, renovamos en este Anuario Nº 20 nuestro reconocimiento y gratitud para todos ellos.