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La música es el corazón de la vida… con ella todo es hermoso.

Tocar un instrumento no es una tarea fácil ni rápida: requiere trabajo, esfuerzo y perseverancia; valores que la inmediatez de nuestro mundo tan acelerado parecen haber olvidado, pero, los alumnos del Taller de Cuerdas de Glaux no dejan de sorprender: Estos pequeños violinistas no tienen prejuicios y cada clase traen todo su entusiasmo y curiosidad para seguir descubriendo la magia que hay en estas cuatro cuerdas.

Parte de este entusiasmo se genera en la sensibilidad asombrosa de cada uno de ellos y además, en el hecho comprobado que la música estimula el cerebro.
Se ha demostrado en numerosos estudios que escuchar música de Mozart desencadena cambios favorables de conducta (estos estudios son conocidos como "efecto Mozart").

Así que, nunca es demasiado pronto para hacer conocer a los chicos la música clásica, y mejor aún, aprender a tocar un instrumento.
Como dije al principio: no es un trayecto fácil, ni rápido pero tampoco imposible y está lleno de lindos momentos y muchas otras ventajas:
- Se desarrolla la psicomotricidad. Para tocar un instrumento lo primero es conseguir que suene, ya sea soplando un tubo, pulsando una tecla, rasgando o frotando una cuerda... y para hacer sonar el violín necesitamos la coordinación de ambas manos. La mano izquierda tendrá que aprender a pulsar las notas en el violín en un lugar preciso y la mano derecha estará sosteniendo y manejando el arco para frotar la cuerda y obtener el sonido. Dos tareas independientemente complejas que exigen un desarrollo máximo de la motricidad fina.

  • Se desarrolla la memoria. Cuando aprendemos una nueva melodía, la leemos, la cantamos y así vamos memorizando nuestro repertorio y la manera de ejecutarlo en el violín. Esto repercute en aumento en la capacidad de memoria, atención y concentración.
  • Se desarrolla el pensamiento múltiple. Además de la psicomotricidad que mencionábamos para tocar el instrumento, hay que tener en cuenta que las notas deben sonar con la duración, afinación, intensidad e intención que nos pide la partitura o nuestro director de orquesta: ¡son muchas cosas que atender!
  • Se desarrolla el pensamiento lógico. Las matemáticas y la lógica son fundamentales para comprender e interpretar el lenguaje musical. Por eso, estudiar música desarrolla el razonamiento lógico-matemático y mejora la habilidad para resolver problemas matemáticos y de razonamiento complejos.
  • Crece la autoestima. Los pequeños avances que día a día tenemos al tocar nuestro violín, son una fuente de satisfacción que gratifica el esfuerzo invertido. A medio plazo el control sobre el instrumento será mayor, con lo que también crecerá la motivación y todo es posible gracias al esfuerzo de cada uno, lo cual aumenta la confianza. Esta confianza se traduce en otras áreas de la vida. Y también al tocar en público debemos superar algunos miedos!
  • Formación en valores. Las primeras veces que los chicos toman un violín pueden sentir que tocarlo es difícil y no se puede manejar. Pero con aliento e instrucción motivadora finalmente aprenden a dominarlo adquiriendo así el concepto de perseverancia. Esto los ayudará en otros desafíos de su vida, además estamos inculcando la disciplina en su práctica, porque la práctica es el medio para mejorar; así que, aprender a hacer las cosas para mejorarse a sí mismos, es, sin duda, un gran beneficio.
  • Desarrollo de la sensibilidad. Por encima de los requerimientos técnicos la música es un arte y tocar un instrumento desarrolla la creatividad a través de la teoría y la experimentación: los chicos comenzarán a llenar los vacíos de las palabras descubriendo sonidos, inventando canciones pudiendo así desahogar su enojo, demostrar alegría canalizar sus sentimientos...Al mismo tiempo van desarrollando sus sensibilidad artística y criterio para apreciar cualquier otra expresión del arte.
  • Desarrollo de la capacidad de auto escucha y reflexión. Es evidente que para dominar un instrumento hay que escuchar lo que se está tocando, analizarlo y corregir lo que sea necesario. Con el tiempo, el hábito de escucharse a uno mismo va más allá del instrumento y con ello el análisis y la reflexión de lo que nos decimos a nosotros mismos.
  • Desarrollo de empatía y habilidades sociales. Además de escucharse a sí mismo, para tocar en grupo es imprescindible escuchar a los demás, por lo que se desarrolla la empatía. Si el grupo es grande, como una banda o una orquesta, también se desarrollan las habilidades sociales necesarias para relacionarse con los demás miembros.
  • Se facilita el aprendizaje de idiomas. Las partituras que estamos conociendo contienen instrucciones sobre el ritmo, la altura, la velocidad, el carácter de cada nota musical y esto; expresadas solamente con líneas, puntos, y algún que otro símbolo. Es como aprender a leer otro alfabeto, estudios realizados encontraron que los músicos tienen más habilidad para aprender los sonidos de un nuevo idioma.
  • Se desarrolla la responsabilidad y el cuidado. Los instrumentos musicales son delicados y por tanto requieren cuidado en su manipulación y mantenimiento para lo que se necesita que seamos responsables y cuidadosos.

En cada una de estas cualidades estamos trabajando semanalmente en el Taller de Cuerdas, pero, la conexión con los seres queridos es fundamental para potenciar estos beneficios.

Con apoyo y estimulo en casa enseñamos a los chicos a apreciar y amar la música que tiene un papel tan importante en nuestras vidas: no sólo para proporcionar entretenimiento sino que hasta puede aliviar nuestro estrés cotidiano. Esto se puede poner en práctica fácilmente: si vemos a los chicos inquietos, podemos ponerle ritmos movidos, para que bailando descarguen su tensión y satisfagan su necesidad de movimiento. Por el contrario, si se aproxima la hora de dormir, es mejor que escuchen una música tranquila que los relaje y les incite a quedarse quietos... al apreciar la música a temprana edad, los chicos podrán manejar el estrés cuando sean grandes.

Y finalmente: ¿se imaginan lo orgullosos que se sienten los chicos cuando pueden tocar para sus familias? Así que a preparar la platea en casa y garantizo incontables momentos de alegría !!!

Prof. Karina Barrionuevo